En defensa de los luchadores de Kimberly Clark

El aparato oficial del Partido Obrero ha desplegado una escalada de ataques faccionales para defender lo indefendible, a saber, la política autoproclamatoria y parlamentarista que siguió a lo largo del conflicto de Kimberly.Esta acción tiene hoy dos aristas: de un lado, la pelea sin principios en la que se ha embarcado con el PTS y, del otro, el ataque incalificable a los obreros de Kimberly que adhieren a la Tendencia del PO, protagonistas indiscutibles de esta lucha.
El alcance del conflicto
El PTS tuvo una presencia marginal a lo largo del conflicto. Pero una vez producida la desocupación violenta de la planta, ha salido a publicar “balances críticos” con el diario del lunes, donde pretende colocar en la misma bolsa al aparato del PO y a nuestra Tendencia. En estas “lecciones” tardías, el PTS se envuelve en adjetivos: los intentos de coordinación fueron “declarativos”, “sin preparación previa” y otras afirmaciones sin sustento.
Lo que debe quedar es lo siguiente: fueron los delegados y compañeros de la Tendencia quienes defendieron a rajatablas la lucha por una coordinación que superara el marco estrecho de los voceros del sindicalismo de izquierda, y convirtiera a Kimberly en una referencia de la lucha de clases regional y, hasta cierto punto, de los grandes cónclaves obreros del país. El plenario del 1° de noviembre, con la participación de direcciones obreras de la zona y de la propia coordinadora de la zona Sur -con Ansabo y otras luchas- estuvo casi exclusivamente a cargo nuestro.
Fueron los compañeros de la Tendencia, en persona, quienes llevaron la solidaridad de Kimberly a los obreros de Minetti, en Córdoba, proponiendo una coordinación de todas las ocupaciones en curso. Fueron, también, quienes viajaron al cordón de San Lorenzo, enclave industrial fundamental del país, a reunirse con las direcciones obreras de la zona y recabar solidaridad. Fueron los papeleros de la tendencia del PO, en asamblea, quienes mocionaron el corte a la autopista La Plata, que atrajo la atención sobre Kimberly en los momentos más difíciles del conflicto.El PTS fue convidado de piedra o gran ausente en todas estas iniciativas, impulsadas por nuestros compañeros. Ahora, quiere ocupar el lugar de “crítico del PO oficial”, y explotar las graves defecciones que tuvo el aparato partidario en Kimberly.En su segunda respuesta, el PTS se `acuerda` que “el PO no puede responder ¿por qué si se vieron aprestos preparativos del desalojo desde la 01.00 se avisó a las organizaciones…después de las 6.00, cuando el desalojo ya estaba consumado?” Esto fue denunciado en nuestro balance de Kimberly (ver Política Obrera, 12/1), y el PTS lo recoge recién ahora.
Proscripción de un luchador procesado
El aparato NUNCA ha respondido a esta grave denuncia. En los largos párrafos con insultos y acusaciones que ha desplegado en “Prensa Obrera”, no ha podido dedicar una línea a responder la cuestión de las cuestiones, a saber: porqué, si supo con casi medio día de antelación de los aprestos del desalojo, el aparato del PO no lo informó al colectivo de la fábrica.
En cambio, y para encubrir este encubrimiento, pusieron en marcha una infame campaña de proscripción contra los compañeros de la Tendencia del PO, explotando la dispersión y reflujo del colectivo de la fábrica en los días posteriores al desalojo. En efecto: en una “asamblea” ultraminoritaria, los representantes del aparato oficial del PO resolvieron desplazar a Patricio como uno de los voceros del conflicto. La decisión no sólo implica atacar a quien jugó un papel de inocultable liderazgo durante la toma de la fábrica. Tratándose de un compañero encarcelado durante el desalojo, y actualmente procesado, es una proscripción funcional a la acción represiva del Estado y la patronal. El aparato del PO ha instigado, en Kimberly, los métodos expulsivos y represivos que llevó adelante al interior del partido con quienes se expresaron en disidencia con sus métodos y orientación política. La democracia obrera implica la libertad de debate y reflexión sobre nuestras luchas, en el marco de la unidad de acción. La proscripción de los activistas es el método de la burocracia sindical y el Estado. Ya que el PTS se encuentra tan “activo” en los balances de Kimberly Clark, sería bueno que se pronuncie al respecto.
Faccionalismo o lucha política
El artículo de balance sobre el conflicto, en nuestra prensa, fue escrito y firmado por uno de sus líderes, Patricio Lara. Los ataques sin principios de “Prensa Obrera” y “La Izquierda Diario” no cuentan con esa condición. La firma de Patricio tiene un sentido claro: el balance es un aporte al activismo, en primer lugar, de Kimberly; y luego, de todo el clasismo. Los “balances” de Prensa Obrera y LID apuntan a una guerra sin principios al interior del FIT-U, ya característica de los sindicatos donde la izquierda cuenta con una posición. Defendamos a los luchadores de Kimberly de la tentativa represiva del Estado; pero también, de los aparatos de “izquierda” que quieren introducir sus métodos expulsivos al interior de la clase obrera.



